sábado, 21 de noviembre de 2020
Amo rosam
Viejos pulmoncitos queridos, aliento mío. La tristeza de ir a medio gas circula entre esos alveolos, bronquios, bronquiolos, palabritas rosa que aprendí en días de colegio, hace casi una vida. Os acompaño con conciencia, acompañadme vosotros a mí. Reconciliémonos de esa enemistad tonta entre nuestra familia y vosotros mismos. No podemos vivir los unos sin los otros, así que vayamos a una todo el tiempo que tengamos. Os doy las gracias por vuestra alquimia que convierte el aire en vida.
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