Sin título: Erika Kuhn
¿De qué me servirá ganar el mundo si con ello pierdo mi alma?
Anhelo estar en paz. Quiero la paz en el mundo, como las misses.
En mi cultura, la occidental, para tener hay que conseguir, obtener, adquirir. Siempre pensé que el conocimiento era la mayor riqueza y que "quien tiene la información tiene el poder". También crecí pensando que "el dinero no da la felicidad pero ayuda" y que "con pan, las penas son menos"".
Sin embargo he conocido a muchas personas cultas que no saben vivir, la información desinforma y entristece, no veo más felices a quienes más viajes se pueden permitir ni a los que tienen la casa llena de los mejores muebles y electrodomésticos. Las cosas que se compran con dinero dan un sentimiento de euforia al momento y, al poco, lo que era una maravilla pasa a teñirse del gris de lo cotidiano o peor aún: Se convierte en un trasto. En cuanto a que las penas se pasan con pan y vino... Mi estómago, mi lengua y las cremalleras de mis pantalones lo niegan.
Deseo la paz en el mundo y sé que no soy dueña ni de un pelo de mi cabeza. Así que, en un acto de humildad, decido que voy a empezar por no pedir tanto. Quiero estar en paz yo conmigo misma. No es fácil. No lo conseguiré con ninguna adquisición más. Paradójicamente, este logro viene al desaprender, al vaciar, al silenciar, al renunciar.
Si yo cambio cambia mi pequeño mundo. Si yo cambio tengo la perspectiva necesaria para no morir de pena e impotencia ante las noticias. Así puedo plantearme qué puedo hacer yo. Y qué puedo dejar de hacer.

Pero cómo te entiendo! Pero qué bien lo expresas!
ResponderEliminargracias :)
Sue
Yo te doy las gracias a ti por pasarte por aquí :)
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